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Foto di Davide Crovara

El Belén luminoso de Manarola

La colina que se enciende

Cada invierno, la colina sobre Manarola se ilumina gracias al Belén luminoso ideado por Mario Andreoli, antiguo ferroviario manarolés y figura profundamente ligada a su pueblo. 

La suya es una historia hecha de memoria familiar, paciencia y amor por el paisaje: un gesto nacido casi por casualidad que, año tras año, se ha convertido en una de las tradiciones más reconocibles de las Cinque Terre.

Todo comenzó en 1961, cuando el padre de Mario le pidió que restaurara una cruz en la colina familiar, sobre Manarola. Una vez colocada de nuevo, Mario tuvo una idea: iluminarla con una batería de coche. Desde aquel día, Mario no se detuvo nunca más.

Después de aquella primera cruz iluminada llegaron la cabaña, la estrella cometa, el árbol de Navidad y, año tras año, nuevas figuras. El Belén luminoso fue creciendo lentamente, siguiendo la forma de la colina y el perfil de los bancales, hasta transformar la ladera de las Tre Croci en un gran relato de luz.

Hoy la obra cuenta con más de 17.000 luces y unas 250 figuras, realizadas con hierro y materiales reciclados. Es una verdadera historia de cuidado, ingenio y comunidad: cada figura parece integrarse con el paisaje agrícola de Manarola, con sus bancales, sus muros de piedra seca y la memoria de quienes habitaron estas laderas.

Mario Andreoli falleció en 2022, pero su obra sigue encendiéndose cada invierno gracias a la Associazione Presepe di Manarola – Mario Andreoli, con el apoyo del Parque Nacional de las Cinque Terre y del Ayuntamiento de Riomaggiore.